29 jun. 2016

Efectos positivos de los videojuegos de acción

Daphne Bavelier

El siguiente enlace contiene una conferencia de poco menos de 18 minutos de la doctora Daphne Bavelier, en la que nos presenta de una forma muy didáctica, y sobre todo autorizada por la investigación científica, algunos beneficios que trae el uso de videojuegos de acción:

 
Resumiendo, los beneficios serían los siguientes:
 
1) Mejora de la visión (sí, sorprendentemente, mejora la visión; sugiero que vean la conferencia para que sepan por qué y cómo así se da este efecto).
 
2) Mejora de la capacidad de atención.
 
3) Mejora de la capacidad para realizar multitareas.
 
Bavelier reafirma algo importante: los videojuegos no son malos. Lo que es malo es el uso que les damos. Hacia el minuto 12:25 de la conferencia, la misma Bavelier dice que los videojuegos de acción son para el cerebro lo que el vino para la salud; si se consumen en las dosis adecuadas, y a la edad adecuada, traerán beneficios importantes, pero si se consumen en exceso y a edades impropias, traerán principalmente problemas. Por eso, en una entrada que ya tiene algunos años, insistíamos mucho en que los papás deben seleccionar la edad objetivo de los videojuegos que compran para sus hijos. Por ejemplo, las series Call of Duty o GTA, son para mayores de 18 años; es casi casi como darles pornografía a los chicos.
 
Escena de Call of Duty: Black Ops 3

Los videojuegos de acción hay que usarlos bien, en sus dosis adecuadas para que no se conviertan en adictivos, y en sus edades adecuadas para que no generen desfases en el desarrollo psicológico de los menores. De esa forma se les puede sacar todo el provecho que nos ofrecen.


26 jun. 2016

A más estrés, más dolor

Hay personas que dicen que disfrutan del estrés, que lo necesitan para ser eficientes o para no sentirse aburridos o vacíos. Otras personas hablan del famoso "trabajo bajo presión", afirmando que ellas necesitan de esa presión para funcionar bien.


El estrés NO es una experiencia positiva

En realidad el estrés negativo o distrés, al que comúnmente llamamos simplemente "estrés", no es un estado agradable. Tengo la sensación de que muchas personas se declaran estresadas con orgullo o incluso defienden su estrés para justificar otras cosas, y no porque realmente el estrés sea disfrutable o vivido como positivo.

El estrés trae un sinnúmero de consecuencias negativas. En este momento se me ocurre, por ejemplo, el mayor riesgo a desarrollar enfermedades psicosomáticas, entre las que está el cáncer. Esto es muestra de que el estado de estrés negativo en realidad es un estado tóxico cuando se mantiene en el tiempo.


El estrés nos hace más sensibles al dolor físico

Acá les traigo una muestra más: encontré una nota en la revista Muy Interesante que nos cuenta los resultados de una investigación realizada en Israel (lamentablemente la nota no incluye la referencia al documento de la investigación y solo menciona que fue publicada en la revista Pain - con un poco de tiempo y paciencia podría encontrarse).

En esta investigación, se midió el umbral de tolerancia al dolor físico en 29 hombres. Luego se les sometió a una situación estresante, explicada en la nota, para luego volver a medir su umbral de tolerancia al dolor. Resultó que los que estaban más estresados, habían descendido más su umbral al dolor con respecto a la medición anterior, lo que lleva a pensar que el estrés nos hace menos tolerantes al dolor.


Una raya más al tigre

Bueno, ya no es novedad que el estrés nos salga con una nueva consecuencia negativa; básicamente sería una raya más al tigre. De todas maneras es bueno pensar un poquito más: aquí se está sugiriendo un círculo vicioso: si el estrés negativo nos hace menos tolerantes al dolor, eso haría que cualquier experiencia dolorosa, a su vez, nos genere más estrés aun, lo que a su vez nos traería más consecuencias negativas y menos tolerancia al dolor. Fijémonos en la espiral de malestar y de enfermedad que esto trae. Ahora, si nos atrevemos a extender el concepto de "dolor físico" a "sufrimiento" (cosa que me parece que no sería nada descabellada), ya la cosa se vuelve aun más significativa y generalizada.

El estrés negativo, o simplemente "estrés", no es un estado positivo, en realidad nos hace más débiles, menos tolerantes y nos enferma. Hay que cuidarnos de él y no invocarlo, provocarlo, tolerarlo, y menos defenderlo como compañero de nuestras vidas.

Aquí les dejo nuevamente el enlace a la nota en Muy Interesante:

 

9 jun. 2016

Exceso de actividades sedentarias en la niñez aumentan el riesgo de hipertensión


Aquí les dejo un buen artículo de difusión científica publicado en Sinc: "Más de dos horas diarias de televisión aumentan un 30% el riesgo de hipertensión en niños". Lo mejor de todo es que incluye una referencia al documento científico original. Y digo esto porque en la mayoría de publicaciones dirigidas al público en general no incluye la referencia, y siempre dicen "una investigación dice esto", "los científicos descubrieron esto otro", "un reciente experimento descubrió aquello", pero casi nunca ponen de dónde sacan la información, de tal manera que uno no sabe qué tan real es lo que dicen. Bueno, pues, esta nota sí incluye la referencia científica original, lo que es digno de felicitar.

Pero vayamos al tema que nos interesa: en este artículo se nos presentan algunas conclusiones interesantes a las que llegaron los investigadores:

1) Los niños que tienen el hábito de ocupar más de dos horas al día en ver TV, usar la computadora o jugar videojuegos, tienen un 30% más de riesgo de sufrir hipertensión con respecto a los niños que no tienen dichos hábitos, lo que en la adultez puede desencadenar enfermedades cardíacas.


2) Las personas que no realizan actividad física al menos una hora al día, tienen un 50% más de riesgo de sufrir hipertensión con respecto a las personas que sí lo hacen.

3) Lo anterior se explica porque la actividad física provoca la dilatación de los vasos sanguíneos, lo que oxigena al corazón y disminuye la presión arterial.

Aquí les dejo nuevamente el link al artículo: