24 feb. 2016

La competencia en los colegios arruina la educación de los chicos

Les recomendamos una entrevista muy clara y muy incisiva al educador estadounidense Alfie Kohn, donde se afirma, una vez más, que la competitividad en los colegios, en vez de ayudar a una mejor educación, lo que hace es echarla a perder.

Cuando hablamos de competitividad, hablamos de los puestos, los órdenes de mérito, las premiaciones, las calificaciones numéricas, todo aquello que a la larga termina en una lista donde unos son mejores que otros, o, dicho en tonos más amables, donde se informa que unos lo hicieron mejor que otros.


Hay un dicho que dice que toda comparación es odiosa, lo que hace referencia más a las comparaciones entre personas. En vez de basar su estrategia educativa en una virtud, los colegios lamentablemente están atrapados en este vicio.

Este problema de la competitividad y otros, como el de las tareas para la casa, provocan que los niños y adolescentes acaben rechazando el aprender o cogiéndole antipatía al trabajo, lo que tendría que condicionar el tipo de adultos que tiene nuestra sociedad.

Aquí les dejamos el enlace a la entrevista:

10 feb. 2016

Factores de riesgo para la enfermedad de Alzheimer: tabaquismo, sedentarismo, obesidad, colesterol alto, presión alta, diabetes


Queremos compartir con ustedes una entrevista al neurólogo argentino Emanuel Silva en la también argentina Radio Libertad. En esta entrevista se brinda mucha información interesante acerca de la enfermedad de Alzheimer, sus síntomas, aspectos del tratamiento, algunas recomendaciones y también se habla de los factores de riesgo. Silva es bastante claro: aparte de la edad, hay otros factores de riesgo, y menciona: tabaquismo, vida sedentaria, obesidad, colesterol elevado, presión alta y diabetes.

La edad es inevitable, pero los otros factores de riesgo sí se pueden evitar

Si llegamos a los 65 años de vida, inevitablemente tendremos el factor de riesgo correspondiente a la edad, y eso no hay manera de cambiarlo, pero esos otros factores que Silva menciona son muy importantes, porque todos se relacionan con aspectos psicológicos, como los hábitos alimenticios, el estrés, las rutinas diarias de carácter sedentario o las adicciones.


En otras palabras, la edad no la podemos controlar, pero los otros factores sí, incluso los factores más de tipo médico, como la diabetes o la hipertensión, dos enfermedades que están asociadas a factores psicológicos y se consideran psicosomáticas. Y ni qué decir del tabaquismo, la obesidad, el colesterol elevado o el sedentarismo.

Por ejemplo, el tabaquismo es claramente una adicción, pero la obesidad, el colesterol elevado o el sedentarismo también podrían tener que ver con adicciones, véase adicción a la comida chatarra o adicciones a la tecnología (televisión, videojuegos, internet), que generan hábitos sedentarios y déficit de actividad física. También estos factores de riesgo están relacionados con estrés, con ansiedad o depresión y demás problemas de salud mental que los preceden y que incluso se podría decir que los originan.

Esto nos hace recordar que todo lo que hacemos o dejamos de hacer en el presente tendrá consecuencias deseables o indeseables en el futuro, dependiendo de cual haya sido nuestra acción (o inacción). Este es un nuevo motivo para prestar atención a cómo estamos llevando nuestras vidas actualmente y elegir si optamos por modificar algunas cosas o no.

Aquí el enlace a la entrevista (la pueden escuchar al final de la nota escrita):