6 dic. 2015

Padres ansiosos, hijos ansiosos


Cuando los papás (uno o ambos) sufren de algún trastorno de ansiedad, léase ansiedad social, trastorno obsesivo compulsivo, ataques de pánico, trastorno de ansiedad generalizada, etcétera, los hijos tienen mayor riesgo de desarrollar estos mismos problemas, especialmente cuando los papás sufren de ansiedad social.

Ya de por sí, cuando las personas sufren de un exceso de ansiedad, siempre se recomienda atender el problema, tanto desde el plano médico como desde el plano psicológico, pues hay sufrimiento y la vida de las personas se ve muy afectada.

Ahora, este dato nos brinda una razón más para recomendar que se atiendan estas dificultades, pues la desatención y la presencia de ansiedad excesiva pone en riesgo a los hijos de la persona.

¿Cómo se da este riesgo?

Además de la posible carga genética, lo que acaba resultando determinante en el desarrollo de estos problemas son los disparadores ambientales, donde los más importantes son los que tienen que ver con los padres.

Los padres ansiosos se pueden relacionar con sus hijos manifestando un exceso de dudas, temores o críticas, propios de su forma temerosa de afrontar las cosas. Esto es lo que acaba mellando la seguridad del niño y creando las bases para el desarrollo de alguno de estos trastornos.

Es necesario y conveniente atender estos problemas de ansiedad, pues no solo afectan a la propia persona, sino que, si hay hijos, van a afectarlos a ellos también.

Referencia: Trickle-Down Anxiety: Study Examines Parental Behaviors that Create Anxious Children