22 abr. 2015

El abuso del consumo de marihuana puede causar esquizofrenia


En esta página se detalla una investigación en la que se concluye que el uso abusivo de marihuana puede causar esquizofrenia.

Esta información es importante para que las personas, sobre todo las que todavía no han consumido, la tengan en cuenta y se cuiden de caer en una adicción.

¿Cómo saber si tengo adicción o cierto grado de dependencia?

Hay posibilidades de cierto grado de dependencia o de adicción si hay un uso sistemático de la sustancia; por ejemplo, consume todos los fines de semana o dos veces por semana o dejando un día. Si no lo hace, la persona se siente mal, ansiosa, aburrida, o inclusive puede presentar síntomas físicos y requiere el consumo en la siguiente fecha.

Una clave importante es el famoso "yo si quiero lo dejo". Esta expresión es engañosa. Las sustancias adictivas como la marihuana no avisan y el organismo de la persona cae en dependencia silenciosamente. El "si quiero lo dejo" es una forma que tiene la persona de creer que tiene las cosas controladas.

Una persona que no depende de la sustancia no diría "si quiero lo dejo", más bien diría que no es sistemático, que su uso no tiene orden, pudiendo pasar periodos de tiempo muy largos sin consumir, y que no siente ganas.

Riesgo de esquizofrenia

Así como el uso abusivo de tabaco puede causar cáncer, entre otros males, el uso abusivo de marihuana puede causar esquizofrenia.

La esquizofrenia es una de las psicopatologías más graves que existen, es incapacitante, en sus formas más graves es peligrosa, pues puede llamar a hacer daño a otros o a sí mismo, saca a la persona de la realidad a través de alucinaciones o ideas irreales que causan ansiedad y muchas veces requiere internamiento, algunas veces permanente.

Por poner un ejemplo: muchos de los llamados "locos de la calle", esas personas que andan con ropa rota o desnudos y sucios (no indigentes, sino personas con las que no se puede hablar normalmente), son precisamente personas con esquizofrenia, con la particularidad de que están abandonados a su suerte.

Psicosis transitoria

La marihuana puede causar psicosis transitoria, dice el artículo. Esto es interesante. La esquizofrenia es una enfermedad psicótica permanente. Sin embargo, basta un uso de la sustancia para poder caer en un cuadro transitorio de psicosis, es decir, la persona, por decirlo en términos simples, se vuelve loca por un corto periodo de tiempo. Por ejemplo, el usuario podría empezar a ver algo horrible en el sitio donde está y experimentar un terror muy grande, siendo en realidad que no hay nada en el lugar que justifique la alarma.



Conclusión

Es importante medir el uso de la marihuana, evitar caer en adicción. Hay quienes ingenuamente creen que la adicción a la marihuana no es peligrosa. Toda adicción es peligrosa y ahora se sabe que la marihuana, usada de forma adictiva, puede causar trastornos graves e incapacitantes. Hay que tener cuidado.

Link del artículo que difunde la investigación:

Investigación revela por qué la marihuana puede causar esquizofrenia

15 abr. 2015

Papás con hijas: la importancia de tratar bien a la mamá


Encontramos un artículo en el que se da 23 consejos a los padres que tienen hijas. Uno de ellos es este:

"Siempre trata bien a su madre frente a ella. Así buscará un hombre que la trate igual".

Es un excelente consejo y tiene muchísima razón. ¿Por qué?

Los papás son el primer modelo de una relación de pareja


Para cualquier persona que es criada por padre y madre o figura paterna - figura materna, ésta es la primera pareja sexual a la que identifican, la primera que experimentan y de la primera que aprenden, de tal forma que es muy común que una de las cosas que se pasan de generación en generación es el trato a la pareja.

Si tú eres papá de una niña y tratas mal a su mamá enfrente de ella, le estás enseñando que una mujer puede ser maltratada por su pareja, que ésta puede tolerarlo y que así es una relación de pareja, ya que cuando es muy pequeña, es la única que conoce, fijándosele así el mensaje de que así es una relación amorosa.

A menos que tú desees que tu hija escoja en el futuro a un hombre que la maltrate, sería bueno que te impongas a ti mismo la ley de nunca, jamás, tratar mal a la mamá delante de tu niña. Así, efectivamente, como dice el artículo que hemos citado, ella buscará en el futuro un hombre que la trate bien, pues tú, con tus acciones le has enseñado eso.

Optimizando el funcionamiento de este consejo

En realidad la norma que te estás imponiendo no está tan completa como parece. La norma perfecta sería: "nunca tratar mal a la madre de mis hijos".

Está bien, tu hija no te verá tratar mal a su madre, pero si en la habitación, a escondidas, en la calle, por teléfono, la tratas mal, tu hija igual percibirá la situación de pareja real. Ustedes mismos, como padres, le darán las pistas: miradas, malas caras, ambiente pesado, falsas sonrisas, hipocresía en el trato. Los niños no son estúpidos y se dan cuenta y aprenden todo esto.

Si tú tratas bien a tu mujer delante de tu hija, pero la tratas mal a sus espaldas, le estás enseñando justamente eso. Así, es muy probable que de aquí a unos años la encuentres enamorándose de un hombre socialmente correcto, pero completamente patán en la intimidad, pudiendo ser tan así, que tú no enterarías nunca, porque los malos tratos serían a escondidas, tal y como tú le enseñaste.

¿Y los hijos?

Y si no tienes niñas, también se te aplican los mismos consejos. ¿Por qué? Por las mismas razones: al tratar mal a tu mujer delante de tus hijos varones, les estás enseñando a ser maltratadores. Ya no les enseñas a ser víctimas, como con las niñas, sino a ser victimarios, igualmente negativo, igualmente indeseable.

Conclusión

La conclusión es bastante obvia: ¿tienes hijos? Trata bien a la mamá, siempre. ¿Tienes problemas al respecto? Busca solucionar los problemas. ¿Sientes que no puedes solucionarlos solo en el corto plazo? Busca apoyo profesional.



Referencia

Rudolphy, Valentinne. "23 cosas que los padres no siempre hacen por sus hijas, pero deberían". En: UPSOCL. En línea: http://www.upsocl.com

6 abr. 2015

Trabajar en la autoestima de tu hijo

En las tres entradas anteriores hablábamos de un artículo de Norma García Villalva que llamó nuestra atención. Recordemos que daba 6 razones que explicaban el mal comportamiento de los hijos:

1) Porque tú los dejas
2) No hay consecuencias del mal comportamiento
3) Tú les dices a tus hijos que son especiales
4) Tú haces que tus hijos sean la cosa más importante en tu vida
5) Fallamos a la hora de enseñarles la diferencia entre derechos y privilegios
6) Trabajas en la autoestima de tu hijo


Hablemos ahora de la sexta razón:

Trabajas en la autoestima de tu hijo

"La palabra autoestima es una palabra compuesta de auto: uno mismo, y estima: amor, o sea, amarse a uno mismo. Tú no le puedes proporcionar una valoración positiva de él mismo, confundimos el animarlos y apoyarlos con aumentar su autoestima y cambiamos la regla de "si tiene alta autoestima tendrá éxito en todo", pero en realidad es al revés: "si tiene éxito en todo, aumentará su autoestima". Así que si quieres que tenga autoestima alta, enséñale a alcanzar sus éxitos."



¿Cómo afecta esto al comportamiento?

Más o menos en la línea de las razones anteriores: si los papás adulan, celebran, enaltecen a su hijo sin razones, o exagerando sus logros, no están celebrando el éxito de su hijo, están diciendo y haciendo cosas para hacerlo sentir bien, para inflar su autoestima. Esto, nuevamente, hace que los hijos se crean especiales, con derecho a lo que quieran.

Enaltecer sin razón a alguien es adularlo, es pasarle la franela, se quiere hacer creer a la persona que es única y especial sin siquiera haber logrado nada. El niño o adolescente puede llegar a creer entonces que de por sí, sólo por ser él, se merece lo que desee.

Exagerar los triunfos o los logros también es un besamanos. Se endiosa a la persona y así también puede llegar a creer que merece lo que quiera, con el agravante de que encima tiene "razones" para sustentar su soberbia.

Ambas posibilidades pueden llevar a comportamientos egoístas, tiránicos, prepotentes, desconsiderados e incluso antisociales.

Conclusión

- Efectivamente, los padres no pueden suministrar directamente una buena autoestima a su hijo, ni con palabras ni con actos, pues la autoestima por algo tiene el prefijo "auto", viene de la persona misma.

- Una buena forma de ayudar a la formación de un amor propio adecuado es enseñar a los hijos a lograr sus objetivos, sus metas y sus éxitos, y una vez alcanzados, celebrarlo saludablemente, sin endiosarlos. Aquí las palabras o actos para "hacer sentir bien" o para "subir su autoestima" sobran, estorban y son perjudiciales.