6 dic. 2015

Padres ansiosos, hijos ansiosos


Cuando los papás (uno o ambos) sufren de algún trastorno de ansiedad, léase ansiedad social, trastorno obsesivo compulsivo, ataques de pánico, trastorno de ansiedad generalizada, etcétera, los hijos tienen mayor riesgo de desarrollar estos mismos problemas, especialmente cuando los papás sufren de ansiedad social.

Ya de por sí, cuando las personas sufren de un exceso de ansiedad, siempre se recomienda atender el problema, tanto desde el plano médico como desde el plano psicológico, pues hay sufrimiento y la vida de las personas se ve muy afectada.

Ahora, este dato nos brinda una razón más para recomendar que se atiendan estas dificultades, pues la desatención y la presencia de ansiedad excesiva pone en riesgo a los hijos de la persona.

¿Cómo se da este riesgo?

Además de la posible carga genética, lo que acaba resultando determinante en el desarrollo de estos problemas son los disparadores ambientales, donde los más importantes son los que tienen que ver con los padres.

Los padres ansiosos se pueden relacionar con sus hijos manifestando un exceso de dudas, temores o críticas, propios de su forma temerosa de afrontar las cosas. Esto es lo que acaba mellando la seguridad del niño y creando las bases para el desarrollo de alguno de estos trastornos.

Es necesario y conveniente atender estos problemas de ansiedad, pues no solo afectan a la propia persona, sino que, si hay hijos, van a afectarlos a ellos también.

Referencia: Trickle-Down Anxiety: Study Examines Parental Behaviors that Create Anxious Children

23 nov. 2015

El Alzheimer también puede afectar a personas menores de 65 años


El Alzheimer también puede afectar a personas jóvenes. Sabemos que esta enfermedad normalmente se presenta en personas de la tercera edad, pero eso no quiere decir que no pueda afectar a personas menores. La doctora Mariella Guerra explicó a RPP que se han dado casos de Alzheimer incluso a los 30 años.

En las personas jóvenes, el Alzheimer no se presenta tanto a través de los olvidos, sino a través de cambios de comportamiento o de problemas para realizar tareas instrumentales, como poner una llave o aprender el uso de instrumentos nuevos.

Por ello la doctora Guerra recomienda que todo problema de memoria o de comportamiento que se presente después de los 30 años debería ser evaluado por un especialista.

Fuente: RPP Noticias

1 nov. 2015

La inutilidad de los sermones


Como bien se menciona en este interesante artículo, los sermones son la mejor forma de que los hijos no nos escuchen.

Muchas veces los adolescentes y jóvenes me cuentan que cuando su mamá, papá o figura de autoridad empiezan a hablar y a despacharse un sermón, ellos literalmente se desconectan, es decir, parece como si estuvieran escuchando, pero en realidad no, están desconectados, viendo cómo la boca de la otra persona se mueve sin parar minuto tras minuto como si fuera una película muda, no están recibiendo la información, no la están procesando, de tal forma que, si les pregunto qué se les dijo, ellos confiesan no acordarse, pues no estaban prestando atención, no estaban escuchando.

Algunos adolescentes no llegan a esos niveles de desconexión tan extremos, pero sí llegan a olvidarse al poco tiempo de lo que se les habló. Es decir, prestan atención limitadamente solo para poder responder si acaso sea necesario demostrar que están escuchando, por ejemplo ante un "a ver, ¿qué te dije?" de los papás. Pero terminado el sermón toda esa información es desechada de sus cerebros.

No se desconectan porque sean malos

Los adolescentes y niños no hacen esto porque sean malos o porque no tienen remedio o porque son unos desgraciados, no. Ellos hacen esto porque el sermón es algo muy desagradable, muy torturante, en donde la figura de autoridad, sea papá, mamá o encargado, asumen una posición de superioridad, sin escucha, unilateral y que contiene una serie de críticas y descalificaciones, pues generalmente los sermones son para cambiar al adolescente, pues el adolescente "está mal". Esto, los cansa, los hace sentir mal, los harta, y mientras más largo el sermón, peor.

Cultivar la confianza y la conversación desde niños

Para evitar caer en una relación llena de sermones, los papás tendrían que cultivar la confianza y la conversación con sus hijos desde niños, para, ante cualquier problema, poder conversar, hablar de a dos. Para eso, los papás tienen que ser capaces de escuchar a sus hijos y no solo desear ser escuchados por ellos.


Diego Fernández Castillo
Psicólogo - psicoterapeuta
diego.fernandezc@pucp.edu.pe

25 oct. 2015

Embarazo adolescente: el gran generador de pobreza

 
Más allá de si es exacta o no la estadística mostrada (que no sería nada sorprendente, pues una mujer profesional sí puede llegar a ganar 7000 soles al mes, versus los 750 soles que suman un sueldo mínimo), cuando los adolescentes (incluyendo a los adolescentes tardíos, que no han concluido sus estudios superiores) tienen hijos, efectivamente, se ven obligados a ingresar en el mercado laboral para darle sustento a su criatura. Este ingreso al mercado laboral se hace en desventaja, pues no tienen estudios, ni preparación, ni experiencia suficiente. Es más fácil que los empleadores los exploten, que estén subempleados o que ingresen en el mercado informal.

Nace así una familia pobre. Si no pobre, nace una familia sin los recursos que podría haber tenido o con serios apuros económicos. Ahora multipliquemos esto por millones de embarazos adolescentes. Nacen cada año millones de familias pobres. Se concluye: el embarazo adolescente genera pobreza. No solo la pobreza de las personas directamente implicadas, sino que aporta a hacer todo un país más pobre.

Un caso aparentemente distinto, y que al final es la misma cosa

Pongamos un caso distinto: un par de jovencitos de 14 tienen un hijo accidentalmente. Los padres de estos jóvenes deciden ayudar a sus hijos en el cuidado y la crianza del nieto, para que sus hijos adolescentes puedan seguir con sus estudios, por ejemplo. Las familias extensas de estos chicos deben destinar recursos a la manutención del bebé, ya no pueden ahorrar lo mismo, ya no pueden invertir lo mismo, ya no pueden gastar en lo mismo. La familia es más pobre de lo que era o, si queremos verlo en positivo, es menos rica de lo que era.

La cosa no queda ahí: estos chicos de 14 años tendrán que apurarse para cuanto antes tomar la posta de los abuelos en el cuidado de su hijo. Esto apurará sus estudios o su acceso al mundo laboral, generándose lo mismo que describimos antes.

Conclusión: nuevamente, el embarazo adolescente genera pobreza, hace familias más pobres y suma, caso tras caso, un país más pobre (o menos rico, que al final viene a ser lo mismo, recordando que estamos en Perú, y no en Noruega). Es importante reflexionar sobre esto y tomar medidas junto con los niños y adolescentes que están en riesgo de ingresar en esta situación (prácticamente todos).


Diego Fernández Castillo
Psicólogo – psicoterapeuta
Colegio de Psicólogos del Perú 19495

diego.fernandezc@pucp.edu.pe

19 oct. 2015

Los niños ante la muerte de uno de sus papás


En El Mundo encontramos una excelente entrevista con la psicóloga Silvia Ávala sobre el duelo en los niños cuando muere uno de sus papás. En esta entrevista se brinda toda una guía para que los papás sepan qué hacer si se ven de pronto en una situación así.

Les recomendamos mucho leer la entrevista completa, que no es tan larga y su lectura es muy fácil. Nosotros lo que vamos a hacer es resaltar 12 puntos que nos parece que resumen el tema. De todas formas, la entrevista completa está llena de cosas importantes que recordar y que son importantes.

Aquí los puntos más importantes desde nuestro punto de vista:

1) No esperar mucho tiempo para comunicar al niño la muerte de su papá o de su mamá. Lo ideal es que esta comunicación sea dada por el otro padre.
 
2) No mentir. Evitar a toda costa mentiras como "se fue de viaje".
 
3) No dar más información de la necesaria. No es necesario dar detalles sobre la causa del fallecimiento o sobre el fallecimiento en sí.
 
4) Evitar las metáforas como "se ha ido" o "se ha ido a un lugar muy lejos", para evitar las falsas expectativas acerca de un posible regreso. A los niños les debe quedar claro que su progenitor ha muerto y que no volverán a verse.
 
5) Se puede hablar en términos religiosos, pero tiene que quedar en claro que no volverán a ver a su progenitor fallecido. Por ejemplo, si se dice que está en el cielo, debe quedar en claro que esto es una metáfora y que no es que papá o mamá puedan volver desde ahí o que ellos puedan ir a hacerle una visita.
 
6) Respetar los tiempos del niño: hay niños que no reaccionan rápido, otros muestran su dolor de inmediato. Depende de cada niño. Hay que respetar sus tiempos de reacción y no forzar las cosas.
 
7) La despedida no tiene que ser de cuerpo presente: el niño puede despedirse mediante una carta o visitando el cementerio. No es que sea necesario llevar al niño al velorio o al funeral. Algunos niños pueden pasarla muy mal innecesariamente.
 
8) Si el niño se siente culpable, hay que explicarle que él no tiene la culpa de la muerte de su papá o de su mamá.
 
9) Permitir la expresión de sentimientos de cólera y tristeza.
 
10) Informar al colegio para que el niño reciba el apoyo necesario y para tomar el hecho en cuenta ante ciertas actividades futuras (por ejemplo, día del padre o día de la madre).
 
11) Evitar cambios importantes durante el periodo de duelo, como cambio de colegio o cambios de ambiente.
 
12) Acudir a un profesional si el duelo se prolonga más de lo normal, si no asume la pérdida, si pierde logros o habilidades que ya había alcanzado o si pasado el periodo de duelo queda constantemente triste, apático y sin alegría.


 Aquí les dejamos nuevamente el enlace a la entrevista completa:

 

13 oct. 2015

Soy tu síntoma


Hace algunas semanas llegó a nuestras manos una separata titulada "Soy tu síntoma". No sabemos de dónde exactamente ha salido. Sin embargo, nos ha parecido muy importante lo que dice, así que la vamos a compartir aquí. Si alguien nos puede informar de dónde proviene este texto, lo agradeceremos.

Aquí el texto (los colores y resaltados son nuestros y las imágenes también las hemos agregado nosotros):

<<Hola, tengo muchos nombres: dolor de rodilla, grano, dolor de estómago, reumatismo, asma, mucosidad, gripe, dolor de espalda, ciática, cáncer, depresión, migraña, tos, dolor de garganta, insuficiencia renal, diabetes, hemorroides, y la lista sigue y sigue. Me he ofrecido como voluntario para el peor trabajo posible: ser el portador de noticias poco gratas para ti.

Tú no me comprendes, nadie me comprende. Tú piensas que quiero fastidiarte, echar a perder tus planes de vida, todos piensan que quiero entorpecerles, hacerles daño o limitarles. Y no, eso sería un completo disparate. Yo, el síntoma, simplemente intento hablarte en un lenguaje que comprendas, que entiendas. A ver, dime algo, ¿tú irías a negociar con terroristas, tocando a su puerta con una flor en la mano y una camiseta con el símbolo de "paz" impreso en la espalda? No, ¿verdad? Entonces, ¿por qué no comprendes que yo, el síntoma, no puedo ser "sutil" y "suavecito" cuando debo darte el mensaje?

Me golpeas, me odias, con todo el mundo te quejas de mí, de mi presencia en tu cuerpo. Solo te escucho decirme: "cállate", "vete", "te odio", "maldita la hora en que apareciste", y mil frases que me hacen impotente para hacerte comprender. Pero yo debo mantenerme firme y constante, porque debo hacerte entender el mensaje.

¿Qué haces tú? Me mandas a dormir con medicinas. Me mandas callar con tranquilizantes, me suplicas desaparecer con antiinflamatorios, me quieres borrar con quimioterapias. Intentas día tras día taparme, sellarme, callarme, y me sorprende que a veces hasta prefieres consultar con brujas y adivinos para que de forma "mágica" yo me vaya de tu cuerpo. Y yo, cuando mi única intención es darte un mensaje, soy totalmente ignorado.

Imagínate que soy esa alarma con sirena en el Titanic, esa que intenta de mil formas decirte que de frente hay un iceberg con el que vas a chocar y hundirte. Sueno y sueno por horas, por días, por semanas, por meses, por años, intentando salvar tu vida, y tú te quejas porque no te dejo dormir, porque no te dejo caminar, porque no te dejo trabajar, pero sigues sin escucharme.


¿Vas comprendiendo? Para ti, yo, el síntoma, soy "La Enfermedad". ¡Qué cosa más absurda! No confundas las cosas. Y vas al médico, y pagas por docenas de consultas médicas. Gastas dinero que no tienes en medicamento tras medicamento. Y solo para callarme.

Yo no soy la enfermedad, soy el síntoma. ¿Por qué me callas, cuando soy la única alarma que está intentando salvarte? La enfermedad "eres tú", "es tu estilo de vida", "son tus emociones contenidas", eso sí es la enfermedad. Y ningún médico aquí en el planeta Tierra sabe cómo combatir enfermedades. Lo único que hacen es combatirme, combatir el síntoma.

Callarme, silenciarme, desaparecerme, ponerme un maquillaje invisible para que tú no me veas. Y sí, está bien si, ahora que lees esto, te sientes un poco molesto, sí. Esto debe ser algo como un "golpazo a tu inteligencia". Está bien si por ahora te sientes un poco molesto y frustrado. Pero yo puedo manejar tus procesos bastante bien y los entiendo; de hecho, es parte de mi trabajo, no te preocupes.

La buena noticia es que depende de ti no necesitarme más. Depende totalmente de ti analizar lo que trato de decirte, lo que trato de prevenir. Cuando yo, "el síntoma", aparezco en tu vida, no es para saludarte, no. Es para avisarte que una emoción que contuviste dentro de tu cuerpo debe ser analizada y resuelta para no enfermarte.

Deberías darte la oportunidad de preguntarte a ti mismo: "¿por qué apareció este síntoma en mi vida?", "¿qué querrá decirme?", "¿por qué está apareciendo este síntoma ahora?", "¿qué debo cambiar en mí para ya no necesitar de este síntoma?". Si dejas este trabajo de investigación solo a tu mente, la respuesta no te llevará más allá de lo que has hecho años atrás. Debes consultar también con tu inconsciente, con tu corazón, con tus emociones.

Por favor, cuando yo aparezca en tu cuerpo, antes de correr al doctor para que me duerma, analiza lo que trato de decirte, de verdad que, por una vez en la vida, me gustaría ser reconocido por mi trabajo, por mi excelente trabajo, y entre más rápido hagas conciencia del por qué de mi aparición en tu cuerpo, más rápido me iré.

Poco a poco descubrirás que entre mejor investigador seas menos veces vendré a visitarte, y te aseguro que llegará el día en que no me vuelvas a ver ni a sentir. Al mismo tiempo que logres ese equilibrio y perfección como "analizador" de tu vida, tus emociones, tus reacciones, tu coherencia, te garantizo que jamás volverás a consultar a un médico ni a comprar medicinas.

Por favor, déjame sin trabajo. ¿O piensas de verdad que yo disfruto lo que hago? Te invito a que reflexiones, cada que me veas aparecer, el motivo de mi visita. Te invito a que dejes de presumirme con tus amigos y familia como si yo fuera un trofeo. Estoy harto de que digas: "¡ay pues, yo sigo con mi diabetes, ya ves que soy diabético!", "¡ay pues, ya no aguanto el dolor en mis rodillas, ya no puedo caminar!", "¡siempre yo con mis migrañas!". Me presumes como si yo fuera un tesoro del cual no piensas desprenderte jamás. Mi trabajo es vergonzoso y te debería dar vergüenza presumirme ante los demás. Cada vez que me presumes, realmente estás diciendo: "¡miren qué débil soy, no soy capaz de analizar ni comprender mi propio cuerpo y mis propias emociones, no vivo en coherencia, mírenme, mírenme!"

Por favor, haz conciencia, reflexiona y actúa. Entre más pronto lo hagas, más rápido me iré de tu vida.

Atentamente

El síntoma>>

1 oct. 2015

Los niños pueden pasarla genial sin internet

Esto no va en el plan negativo aquel de "todo tiempo pasado fue mejor", que además no es cierto, sino más bien para mostrar que los niños sí pueden pasarla bien sin tener una pantalla enfrente.


Esto nos viene a la mente gracias a un pequeño artículo gráfico publicado en UPSOCL titulado "20 fotos antiguas de niños pasándoselo genial sin necesidad de internet", donde se ven precisamente 20 fotografías de niños jugando, y que recomendamos que vean con atención.


Hay algo en común en estas fotografías: todas son al aire libre. Muchas veces los papás se quejan de lo adicto al celular, a la tablet o a la computadora que se ha vuelto su hijo o hija. Al indagar más, resulta que estos mismos papás tienen encerrados a sus hijos en casa. Eso explica mucho de la "adicción" de los chicos.


Los chicos tienen que acostumbrarse desde pequeñitos a jugar al aire libre. Así se acostumbran a socializar cara a cara, a jugar sin aparatos electrónicos y a no quedarse encerrados en 4 paredes, dependientes del wifi, de la TV o del plan de datos del celular.

Ahora bien, para que los chicos salgan, los papás tienen que sacarlos. Si los papás no pueden, busquen a alguien de confianza que los ayude con eso. Es mejor que los chicos aprendan a disfrutar del aire libre desde chiquitos.


22 sept. 2015

¿Tu hijo duerme entre tú y tu pareja?


Los niños son seres sexuados, no son ángeles sin sexo, son personas con sexualidad, con deseos, atracciones, repulsas sexuales. Por supuesto hay diferencias notables en su sexualidad con respecto a los adultos. La sexualidad de los niños se manifiesta o es vivida por cada niño de acuerdo a su etapa de desarrollo.

A los 4 o 5 años, ante la pregunta de con quién te vas a casar, el niño fácilmente podría responder "¡con mi mamá!", y la niña "¡con mi papá!". A la gente esto suele parecerle una gracia, pero no lo es, el niño está hablando muy en serio.

Me quiero casar con mi mamá / me quiero casar con mi papá

Esto es algo normal, se da porque la mamá o el papá son las primeras personas del sexo opuesto a las que el niño o niña ama y, al ser seres sexuados, al saber que los adultos procrean, copulan, se aman, se emparejan, hacen su elección, la cual es obvia, mamá o papá, no hay otra mejor pareja en su mundo, no hay otra persona más amada o más importante.

La renuncia a mamá o papá es necesaria para la continuidad saludable del linaje

Este deseo de papá o mamá evidentemente no se concretará. Esta es una prohibición necesaria para la supervivencia de la especie. Los niños tienen que resignarse en algún momento de su vida a que su mamá o papá no serán sus parejas, y en el caso de las familias que tienen a los papás juntos, tienen que resignarse a que su papá o su mamá ya tienen una pareja, que es el otro padre, a quien también aman y con quien no van a competir o intentar despojar de la persona amada.

Es mejor que los niños duerman en sus camas

Por eso es mejor que los niños duerman en sus camas. Si permites o promueves que tu hijo duerma entre tú y tu pareja, estarás obstaculizando esa renuncia necesaria para la futura sexualidad saludable de tu hijo, estarás concretando la fantasía de que él va a separarlos (él en el medio, separándolos) y lo estarías exponiendo también a sentimientos de culpa muy intensos asociados con la sexualidad.

La cama de ustedes es la cama de ustedes, donde hacen el amor, donde tienen los momentos más íntimos. Esa cama tiene inclusive un olor particular, ha sido manchada muchas veces por los fluidos sexuales de ustedes, es su cama, su lecho sexual, y tu hijo es una persona, una tercera persona que tiene su propia cama y que ya tendrá su momento de tener un espacio de pareja para él.


Diego Fernández Castillo
Psicólogo - psicoterapeuta
diego.fernandezc@pucp.edu.pe

13 sept. 2015

¿Detrás de un niño bien educado hay una mamá con una chancleta y buena puntería? Tal vez, pero ¿a qué precio?


Algunos problemas de agarrar a chancletazos a los hijos:

- La agresión física es evidencia de que al adulto se le acabaron las ideas o de que no sabe controlar sus emociones negativas. Es mejor que los niños aprendan más bien el manejo de sus emociones y el cultivo de las ideas, más que el descontrol y la irracionalidad. Los papás serían los primeros modelos de estas cualidades.

- Es un poco difícil inculcar control con descontrol. La agresión física, excepto para un sádico, es algo indeseable de aplicar a las personas amadas, como lo son los hijos. Llegar a ese límite es muestra de falta de recursos para manejar la situación, es muestra de descontrol.

- Para un niño, recibir un golpe de alguno de sus papás lo sitúa en una situación extraña, en donde aquel que naturalmente es el ser que lo protege en este mundo, de repente se torna en el atacante, en el agresor, en la amenaza, atacando su cuerpo, dañándolo, generándole heridas, inflamaciones y dolor. Esto convierte su primera experiencia de amor en algo complicado, que incluye el dolor y el daño.

- Los golpes convierten al niño en víctima, sin posibilidad de defensa frente a un oponente mucho más fuerte, prácticamente invencible. Esta experiencia de indefensión, de incapacidad, de impotencia, de terror y sumisión representa un golpe a la autoestima del niño, cuyo cuerpo y mente están en formación. Tal vez haya adultos educados criados a golpes. Si uno examina bien la situación podría ver en estos adultos una menor autoestima en comparación con otros adultos que fueron criados adecuadamente, sin abuso, lo que los colocaría en una situación de desventaja.

Los papás hacen bien al ser firmes, al educar, al ser rectos, coherentes, al ser expresivos y saber reforzar las conductas positivas y al saber también cuándo es necesario aplicar sanciones. Para lograr esto no es necesario llegar a los golpes (o a los insultos).

Si usted es padre de familia y está golpeando a sus hijos, y no quiere seguir haciéndolo, pero no ve la forma de salir de este tipo de castigos, tiene la opción de recurrir a apoyo profesional.

2 sept. 2015

Cómo las acciones cotidianas de los papás definen el futuro de los hijos

No sabemos quién es el autor de la historieta, pero está genial:


Esta escena es tan cotidiana que es difícil no sentirse identificado o haber sido testigo de ella. Hagamos el ejercicio de pensar un poco en ella. Es evidente que se trata de una pareja machista tradicional; ambos lo son, ella también, a pesar de la cara de disconformidad que muestra al final, ella está casada y eligió tener hijos con ese hombre.

Pensando un poquito más allá tal vez nos demos cuenta de los niños. Prestemos atención a la última viñeta y preguntémonos: ¿qué mensaje le están dando estos padres a estos dos niños varones? Sus caras ya lo dicen todo. Es absolutamente evidente que estos dos niños van a repetir el patrón que sus papás les están enseñando, que su misma mamá les está enseñando.

Estas son las experiencias más importantes, las que determinan el tipo de adultos que van a ser nuestros hijos cuando crezcan, son las escenas que pasan todos los días, casi sin que nos demos cuenta, y que transmiten información acerca de cómo "deben ser" las cosas.

Lo mismo sucede cuando los padres se maltratan, cuando se llevan mal, cuando se desautorizan uno al otro, cuando mantienen relaciones enfermizas, cuando son agresivos o cuando son negligentes, en general. Los hijos se dan cuenta de todo y todo lo asimilan como parte del mundo en el que viven y como referencia de cómo funciona ese mundo. Su vida futura se organizará de acuerdo a lo que hayan visto, oído o experimentado de sus padres.

Es importante tomar conciencia de esto, de la importancia de lo que hacen los papás en la vida cotidiana y qué es lo que estas acciones generarán en sus hijos.

24 ago. 2015

Hijos adictos a las redes sociales o a los videojuegos


Ya sabes, papá o mamá: si te preocupa que tus hijos pasen mucho tiempo frente a la computadora, al celular o a la tablet, ofréceles también otras opciones. Si los tienes encerrados en la casa, ¿qué otra cosa podrían hacer? Si no les permites salir, no les estás dejando muchas alternativas que digamos.

17 ago. 2015

Niños y adolescentes con celulares y tablets: control de contenido


Recordando un poco lo que ya hemos mencionado: los teléfonos celulares y tablets no son para menores de edad. Sin embargo son pocos los padres que mantienen a sus hijos menores sin estos dispositivos. Tomando en cuenta esta realidad, se recomienda que si se va a dar estos aparatos a los menores, se les dé entre los 8 y 10 años de edad, sí y solo sí los padres van a supervisar activamente su uso, pues a esa edad son más dóciles y más proclives a confiar en sus papás. Si esto no va a ser así, se recomienda que no se dé estos dispositivos a los hijos hasta los 14 años, puesto que los adolescentes y púberes justamente son más rebeldes y tienden naturalmente a violar las normas de los padres y a desconfiar de ellos.

Ahora bien, sea la edad que tengan, la supervisión parental es importante y mientras más chicos son los hijos, es más necesaria. Ya hemos hablado del control del tiempo de uso y también del respeto de ciertas situaciones, especialmente las horas de comida. Ahora hablaremos un poco acerca del control del contenido.

Control de contenido: una forma de supervisión de celulares, tablets y computadoras

Es muy usual que los papás dejen acceso ilimitado a los chicos a internet, a las redes sociales y a la descarga de aplicaciones. Esto representa un peligro. Incluso en una red social tan concurrida como Youtube, los internautas podemos tener acceso libremente a material netamente adulto que es nocivo para los menores, especialmente para los niños.

Por ejemplo, los usuarios de Youtube saben perfectamente que a través de esta red social, un niño o adolescente podría tener acceso libre a material pornográfico, a vídeos sexuales extremadamente perversos (por ejemplo, vídeos de zoofilia como "Two guys one horse" o vídeos de coprofilia y coprofagia como "Two girls one cup", a cine adulto (por ejemplo a películas del género gore), a vídeos caseros con contenido adulto o incluso a material snuff (por ejemplo, el famoso vídeo "Three guys one hammer").

Ahora, el riesgo de exposición a contenidos inadecuados en la navegación no se limita a Youtube. Basta con poner una o dos palabras clave en el buscador de Google o en cualquier buscador para que aparezcan vídeos o imágenes de los que se tendría que cuidar a los menores. Estas imágenes y vídeos están por todas partes (empezando por los portales pornográficos a los que se tiene libre acceso desde cualquier celular, tablet o computadora) y la única forma de controlar que no ingresen a un dispositivo es mediante el control y la supervisión de los padres.

Lo mismo sucede con la descarga de aplicaciones. Si los padres no supervisan este tema, los menores pueden tener libre acceso a redes sociales o a servicios que podrían exponerlos a pederastas o a delincuentes, a la descarga de videojuegos inadecuados para su edad o a archivos malintencionados que podrían vulnerar la privacidad de su información o dañar sus dispositivos.

¿Cómo controlar el contenido?



Los padres pueden activar el control parental en los navegadores y proteger con contraseña la descarga de aplicaciones, de tal forma que si los chicos quieren alguna aplicación en particular, ésta tenga que estar previamente autorizada por sus papás. Si ellos deben pedir permiso para algo tan sencillo como ir a montar bicicleta al parque, ¿por qué no pedir permiso para descargar una aplicación?

Los papás se pueden informar e implementar estas restricciones en los dispositivos de sus hijos. Lo ideal es que lo hagan apenas entregan el dispositivo nuevo, como parte de las condiciones de uso. El teléfono celular, tablet o computadora ya debería haber sido configurado por los papás antes de ser entregado a su hijo. Los administradores de los sistemas operativos, de ser el caso, tendrían que ser necesariamente los papás, no los hijos.

Estas medidas podrían parecer muy draconianas, sin embargo, es importante recordar que estas recomendaciones se dan proporcionalmente al contenido nocivo y a las amenazas que implican ciertos usos y abusos de los dispositivos electrónicos. Si los papás se dieran la tarea de experimentar juntos y ver qué es lo "peor", lo "más loco", lo más perverso, lo más enfermizo que puedan ver en internet, verán que en el fondo no estoy exagerando. Los chicos son más curiosos y pueden llegar a ser más morbosos que los adultos, así que es casi seguro que frente al libre acceso, ellos precisamente buscarán esos extremos en la red.

Les recomiendo que se zambullan un momento en toda la perversidad y la violencia que hay en internet, tal y como si fueran adolescentes curiosos otra vez, para que experimenten en carne propia lo que sus hijos consumen o consumirían si es que ustedes lo permitieran.


Diego Fernández Castillo
Psicólogo - psicoterapeuta
diego.fernandezc@pucp.edu.pe

5 ago. 2015

Teléfonos celulares y tablets no deben ser utilizados durante las comidas


Recordando un poco lo que ya hemos mencionado algunas veces en este blog: los teléfonos celulares y tablets no son para menores de edad. Ahora bien, es sabido que son pocos los padres que mantienen a sus hijos menores sin estos dispositivos. Tomando en cuenta esta realidad, se recomienda que si se va a dar estos aparatos a los menores, se les dé entre los 8 y 10 años de edad, sí y solo sí los padres van a supervisar activamente su uso. Si esto no va a ser así, se recomienda que no se dé estos dispositivos a los hijos hasta los 14 años.

Una forma de supervisión: delimitar los espacios y tiempos de uso de los dispositivos

Sea la edad que tengan, los hijos menores de edad deben manejarse bajo ciertas normas, y si son más chicos, con mayor razón, porque estos aparatos tienden a absorber la atención de los niños y adolescentes, que quieren estar utilizándolos en todo momento.

Aquí es donde los papás tienen un rol fundamental. A los chicos hay que enseñarles en qué momentos se puede y en qué momentos no se puede usar el dispositivo. Hay cierto consenso en que los dispositivos no deberían utilizarse en reuniones sociales, en presencia de personas con las que se está en una cita, en la cama antes de dormir, en las horas de comida, en espectáculos o conferencias (molestan a las personas que forman parte del público), mientras se está con un cliente o con un proveedor, etc.



Las horas de comida

Se sugiere que una de las regulaciones que hay que aplicar a los hijos con celular o tablet es que estos no pueden ser utilizados en las horas de comida, y menos aun cuando se está con otra persona de la familia compartiendo la mesa. Lo ideal es que esta norma se instaure en el momento mismo de entregar el dispositivo al niño o adolescente.

Aplicar esta norma es muy útil, pues así se enseña al hijo a regular su ansiedad por el uso del teléfono o tablet, se le enseña a preservar espacios de reunión familiar o simplemente a enfocarse en sus alimentos.

No se recomienda de ninguna manera permitir el uso de estos aparatos durante las comidas, salvo excepciones inevitables (como por ejemplo el estar esperando una llamada importante justo en ese momento).



Enseñar con el ejemplo

Ahora bien, para aplicar esta norma es absolutamente necesario que los papás también la estén cumpliendo; de otra forma no tendría ningún sentido y más bien se estaría enseñando al hijo a no ser coherente y a ser contradictorio en sus acciones.


A los adultos también nos convendría preservar los espacios de comida del uso de estos medios de comunicación, no sólo por salud mental, sino también por salud física. Todo el proceso de alimentación se perturba por el uso de celulares y tablets, así que conviene que los adultos empecemos a enseñar con el ejemplo.



Diego Fernández Castillo
Psicólogo - psicoterapeuta
diego.fernandezc@pucp.edu.pe

31 jul. 2015

La niña psicópata - entrevista


Encontramos este interesante vídeo que muestra el terrible daño que hace el abuso sexual, el maltrato y la negligencia paterna en los niños, independientemente de su edad; cómo una niña, habiendo sido abusada sexualmente siendo una bebé, puede recordar o soñar con el abuso del que fue víctima, y cómo estos maltratos pueden llegar realmente a "fabricar" a psicópatas que luego, siendo adolescentes o adultos, romperán la ley, robarán, asaltarán, secuestrarán, violarán o asesinarán.

También es de destacar cómo en los años 80, en los países desarrollados ya existían formas de tratar exitosamente una clara psicopatía en formación.

Con respecto al título que se le dio al vídeo, puede ser un poco chocante y también se puede considerar erróneo, debido a que los niños no podrían ser calificados como "psicópatas", ya que éste corresponde a un trastorno de la personalidad (la personalidad acaba de formarse luego de la adolescencia). Sin embargo, el caso de esta niña sí iba claramente rumbo a una psicopatía. Felizmente los padres y los profesionales actuaron a tiempo. Recomendamos mucho ver este vídeo.

17 jul. 2015

Niños y adolescentes con celulares y tablets: control del tiempo


Los teléfonos celulares y tablets son dispositivos no recomendados para uso de menores de edad. Sin embargo, los padres han provisto masivamente a sus hijos de estos aparatos, generando una serie de problemas de salud (por ejemplo, cyberbullying, situaciones de abuso sexual, adicciones, exposición a materiales audiovisuales, y un largo etcétera - el tiempo dirá si a estos no se le agregarán problemas físicos producto de la sobreexposición a las señales).

Si los padres lo han pensado y han optado conscientemente por otorgarle un celular o una tablet a su hijo menor, se recomienda que esto se dé entre los 8 y los 10 años, y no después (menos aun antes), porque los adolescentes son más reacios a seguir el control de los papás. Sin embargo, esto sólo se recomienda sí y sólo sí los papás van a darse el tiempo y la dedicación de supervisar el uso que hace el niño del dispositivo. Por eso es recomendable, apenas se le dé el aparato al hijo, establecer las normas de su uso.

Precisamente, una de las normas puede ser el control del tiempo.

Un forma de supervisión: control del tiempo de uso

Los papás conocen a sus hijos. Pueden calcular desde antes si su hijo se va a descontrolar y va a hacer un uso abusivo del dispositivo, o bien saben que su hijo no se apega con facilidad a este tipo de cosas y, a pesar de que le guste, no va a abusar del dispositivo, y su presencia no va a poner en riesgo las otras áreas de su vida (estudios, vida social, deportes, contacto cara a cara con otras personas o con sus papás).

Si los papás calculan que su hijo se va a descontrolar o no está preparado para controlar él mismo el uso de dispositivos tan adictivos como estos, es recomendable que los papás normen desde el comienzo el tiempo de uso del aparato. Esto se refiere a cuánto tiempo por día, qué días y en qué horarios está permitido el uso del dispositivo, tomando en cuenta también que no es lo mismo de lunes a jueves que de viernes a domingo. No hay que ser muy restrictivo, ni tampoco demasiado permisivo. Hay que encontrar un equilibrio.

No es necesario que esta norma de los tiempos se mantenga rígida. Pueden ir haciéndole enmiendas conforme ven cómo se desenvuelve el menor. Si ven una reacción muy desfavorable, que no tiene visos de cambiar, se le puede retirar el dispositivo. Esta posibilidad, ante el abuso o lo perturbador que puede ser el aparato para la salud del hijo, también debe estar avisada desde el comienzo, para que luego no hayan reclamos o sorpresas. Eso sí, no usar esto como caballito de batalla ("te voy a quitar el celular, ¿ah?"), amenazando a cada momento con la aplicación de esta cláusula; eso no es muy conveniente y no funcionará. Simplemente, si los papás llegan a la conclusión de que el hijo no está preparado para usar el aparato, se le retira, nada más; hacerlo de forma segura, seria y coherente, como último recurso.


Diego Fernández Castillo
Psicólogo - psicoterapeuta
diego.fernandezc@pucp.edu.pe

10 jul. 2015

Mi hijo sufre bullying. ¿Estará bien cambiarlo de colegio?


Lo ideal es que los chicos que son víctimas de bullying superen el acoso potenciando sus propios recursos para vencerlo, con apoyo profesional, con intervención coordinada del colegio como institución y con el apoyo de los papás.

No es muy buena idea cambiar al alumno de colegio sin haber hecho nada para enfrentar y solucionar el problema. El cambio de colegio no tendría que ser la primera solución al acoso escolar. Hacerlo la primera solución es huir de las dificultades, sobreproteger al hijo y arriesgarse que allá a donde vaya vuelva a sufrir lo mismo, de una u otra forma.

Sin embargo, si nuestro hijo está sufriendo demasiado y no hay una respuesta oportuna o eficaz por parte del colegio, también sería cruel mantenerlo en un ambiente patológico que lo daña diariamente sin necesidad. En estos casos, el cambio de colegio no tiene por qué descartarse.

¿Qué colegio elegir?

Si se decide cambiar de centro educativo, es recomendable buscar un colegio cuya comunidad sea saludable, donde no haya situaciones de acoso. Estas escuelas existen y suelen ser, al menos en mi experiencia, medianas o pequeñas, con un número menor de alumnos por aula.

Es recomendable priorizar esto a otros factores, como por ejemplo el nivel socioeconómico del colegio. Más importante es que nuestro hijo asista a una comunidad sana que a una comunidad social o económicamente acomodada que no es tan saludable.


Diego Fernández Castillo
Psicólogo - psicoterapeuta
diego.fernandezc@pucp.edu.pe

5 jul. 2015

¿Por qué muchas parejas se separan en el séptimo año?


Les recomendamos la lectura de este artículo que explica bastante bien cómo las relaciones de pareja funcionan de forma similar a la aplicación de contratos, incluyendo las cláusulas, los intercambios y las letras pequeñas. Esta similitud con los contratos también explicaría por qué es que finalizan muchas relaciones de años.

Aquí el artículo:

¿Por qué es que muchas parejas se separan en el séptimo año?

28 jun. 2015

Si se siembra confianza en la niñez se cosecha confianza en la adolescencia


La confianza que los hijos le tienen a sus padres es un elemento importantísimo, tanto así que lo podemos ver como factor protector de un montón de amenazas contra la salud de las personas, a saber, acoso escolar, adicciones, delincuencia, enfermedades de transmisión sexual, embarazo adolescente, abuso sexual, etcétera, etcétera.

A los hijos, desde que son niños, hay que dedicarles tiempo, más allá de los cuidados básicos (alimentación, vestido, educación, vivienda, salud). Hay que darse tiempo para jugar con ellos, para conversar, para salir y hacer cosas juntos. Si un niño desea conversar o decir algo, no cortarlo aduciendo falta de tiempo. En todo caso, si uno está ocupado o apurado y lo que quiere el niño no es urgente, definir juntos un momento posterior para conversar, no simplemente decir "ahora no" y luego olvidarse que el niño quería conversar. De esta manera los hijos crecerán con la experiencia de que sus papás estaban ahí y se podía confiar en ellos.

Si uno no les da tiempo, no juega con ellos, no los escucha ni conversa con ellos, más adelante, en la adolescencia buscarán mitigar la soledad y llenar el vacío y la falta de apoyo en el grupo de pares o en otras personas (adultos idealizados, por ejemplo) u objetos (redes sociales, videojuegos, drogas), donde estarán expuestos a una serie de riesgos.

Por eso es necesario recordar que a los hijos, desde muy pequeños, hay que dedicarles esas horas de juego, de disfrute y de relación cara a cara, para luego cosechar esa confianza en los años críticos de la adolescencia, donde la confianza en los papás es tan importante como factor protector y como ventaja frente a la vida en general.


Diego Fernández Castillo
Psicólogo - psicoterapeuta
diego.fernandezc@pucp.edu.pe

13 jun. 2015

Los "atajos" en la crianza


Los padres actuales (...) recurren a una serie de “atajos” para evitar que sus hijos se aburran y armen un berrinche. Por eso no se les olvida llenarlos de aparatos electrónicos mientras esperan una cita médica o esperan a abordar un vuelo o tomar un autobús.

“Los niños también tienen que aprender a ser pacientes. Tienen que aprender a distraerse ellos solos. Tienen que aprender que no toda la comida va a estar siempre caliente y lista en menos de tres minutos, también tienen que ayudar en la cocina” (...).

Lo peor que puede hacer un padre es ir a correr a levantar a un niño cuando se cae: tan fácil como que aprenda a levantarse solo. Se debe de enseñar a los niños que “los atajos pueden servir de ayuda, pero que resulta muy satisfactorio hacer las cosas por la vía lenta”.

Cita tomada de: "Si no quieres hijos malcriados, no hagas esto"

Estos "atajos" que los papás toman son para evitar las dificultades a toda costa, ahorrarse las molestias, salir del paso rápido, evitar el sufrimiento; y con ello les enseñan a sus hijos a hacer lo mismo.

Una mariposa, para salir del capullo, sufre mucho. Pero si viene un hombre y la ayuda a salir, abriendo el capullo, esa mariposa saldrá malformada, pues el esfuerzo de salir del capullo es lo que le da la fuerza para sobrevivir, es lo que moldea su cuerpo, lo que lo fortalece. Una mariposa que emerge sin esfuerzo de su capullo, saldrá débil, frágil, incapaz de siquiera mantenerse en pie.


Eso precisamente hacen muchos papás. El niño se cae y para evitar el llanto, el dolor y el esfuerzo de aprender a levantarse, corren a levantar al niño. El niño se aburre, y para evitar el mal rato, le compran una tablet o una consola de videojuegos o, lo que es peor, un celular.

Todos los amigos del niño juegan un videojuego para adultos que está de moda y para evitar el mal rato y la insistencia del niño, a sabiendas de que eso es negativo, le compran el dichoso juego.

De esta forma, se forman futuros adultos incapaces de esperar, de pensar por más de un momento, incapaces de tolerar las frustraciones que nos esperan en la vida adulta, impacientes, inmediatistas, cortoplacistas.

Es necesario que los papás aprendan qué atajos se pueden tomar, qué molestias, que frustraciones vale la pena evitar, y cuales no. Ante las que es mejor no evitar, hay que armarse de valor, respirar hondo, luchar contra la adversidad, tomar el camino difícil. Sí, es sabido que los caminos fáciles muchas veces traen, a la larga, más mal que bien.

10 jun. 2015

Los berrinches y el injusto linchamiento a los papás

En otras ocasiones sucede que si un niño hace un berrinche, todas las miradas girarán hacia la madre con una mirada reprochadora. En su lugar, la madre debería ser respaldada, porque hay muchas posibilidades de que el berrinche haya tenido lugar por no haber cedido ante alguna de las exigencias de su niño. Más bien, los criticones deberían decirle: "Buen trabajo. Sé lo difícil que resulta poner límites” (...).

Cita extraída de: "Si no quieres hijos malcriados, no hagas esto"


Efectivamente, el berrinche o la pataleta de un niño no revela necesariamente que los papás son malos padres. Es muy probable que esos papás estén poniendo límites a un niño que está probando hasta dónde puede llegar. Es más, puede ser que estos papás estén haciendo un buen trabajo y que esa pataleta sea la primera o segunda en la vida de ese niño, y también posiblemente la última (dependiendo de cuán adecuadamente se comporten los papás).

A veces las personas nos apresuramos a juzgar. Es necesario que los niños aprendan que con berrinches, pataletas, manipulaciones, amenazas o escándalos, no van a conseguir nada bueno en la vida. Los papás que tienen que lidiar con un berrinche sí necesitan el apoyo de la comunidad y no la reprobación injusta, pues en esa lucha se está definiendo la calidad de un futuro ciudadano.

Más bien al avergonzar a estos padres con miraditas o murmullos, se los está haciendo sentir muy mal. Si esos padres no toleran esta presión social, podrían ceder ante la exigencia del niño para que este deje de exponerlos al castigo de la sociedad con sus gritos y sus escándalos. De esa forma, nosotros, los adultos de esta comunidad habremos contribuido con la formación de un niño con problemas y, en el peor de los casos, con la formación de un mal ciudadano.

27 may. 2015

Lo que aumenta y lo que disminuye el ejercicio físico


El ejercicio físico aumenta y disminuye ciertos aspectos importantes en los seres humanos. Aquí colocaremos algunos de ellos:

El ejercicio físico, llevado a cabo de manera regular en el largo o mediano plazo, aumenta:

- El rendimiento académico
- La asertividad
- La estabilidad emocional
- El funcionamiento intelectual
- La memoria
- La imagen corporal positiva
- El autocontrol
- La satisfacción sexual
- La sensación de bienestar
- La eficacia laboral

De la misma forma, el ejercicio físico disminuye:

- El ausentismo laboral
- El abuso de bebidas alcohólicas
- La ira
- La ansiedad
- La depresión
- Los dolores de cabeza
- Las fobias
- Errores laborales

En realidad aumenta y disminuye más aspectos, que no mencionamos por cuestión de espacio y de claridad. Visto así, de forma panorámica, podemos darnos cuenta lo importante que es mantenerse físicamente activo y evitar el sedentarismo.


Referencia

Morilla Cabezas, Miguel (2001). "Beneficios psicológicos de la actividad física y el deporte". En: Revista digital efdeportes.com. Año 7, número 43. Buenos Aires. En línea: http://www.efdeportes.com/efd43/benef.htm

16 may. 2015

Autoestimas infladas

Aquí una imagen que ronda por internet, muy vista, la del gato que ve un león en el espejo. Esta vez le pusieron un mensaje:


¿Cómo diferenciar una verdadera buena autoestima de una autoestima inflada?

En el caso de este gato la clave está en la falsedad de lo que ve. El gato ve reflejado en el espejo algo que no corresponde con la realidad, algo más grande que él, más poderoso, con otras capacidades, que él, como gato doméstico, no tiene.

Si este gatito tuviera una buena autoestima vería su propio reflejo y estaría contento con él. Este gatito no se está viendo a sí mismo, no se quiere ver a sí mismo, no se quiere en realidad, pues no es ese algo más poderoso y más grande que cree que es y que seguramente se ufana de ser ante los demás.

Aquel que tiene una autoestima inflada ve cómo esta se revienta como un globo gigantesco ante la punzada de un miserable alfiler, cuando la realidad llega a desmentirlo. Este gatito, que jura que es un león, se irá a cazar una cebra y esta lo recibirá de una patada y lo hará volar hacia atrás dolorosamente.

La autoestima inflada es falsa; la persona cree o se siente más de lo que es, no es una real buena autoestima, más bien esconde una autoestima muy pobre detrás de la imagen, del dinero, del poder, de los logros o de las pretensiones que usa para inflarse.

Una autoestima realmente positiva no es escandalosa ni ostenta nada, y nunca, jamás hace verse a uno mismo como otra cosa que no es.

2 may. 2015

10 cosas que es mejor no hacer delante de los hijos


En el portal Yahoo Mujer han publicado hace un par de semanas una presentación de diapositivas titulada "10 cosas que no deberías hacer enfrente de los niños", donde hacen una lista explicada de acciones que sería mejor evitar.

Aquí les dejamos la lista:

1) Demasiada tecnología
2) Enojarte
3) Burlarte de otras personas
4) Decir pequeñas mentiras
5) Quejarte
6) Comentar noticias desagradables
7) Decir malas palabras
8) Fumar
9) Beber alcohol
10) Criticar a tu esposa

Y aquí el enlace:

10 cosas que no deberías hacer enfrente de los niños

22 abr. 2015

El abuso del consumo de marihuana puede causar esquizofrenia


En esta página se detalla una investigación en la que se concluye que el uso abusivo de marihuana puede causar esquizofrenia.

Esta información es importante para que las personas, sobre todo las que todavía no han consumido, la tengan en cuenta y se cuiden de caer en una adicción.

¿Cómo saber si tengo adicción o cierto grado de dependencia?

Hay posibilidades de cierto grado de dependencia o de adicción si hay un uso sistemático de la sustancia; por ejemplo, consume todos los fines de semana o dos veces por semana o dejando un día. Si no lo hace, la persona se siente mal, ansiosa, aburrida, o inclusive puede presentar síntomas físicos y requiere el consumo en la siguiente fecha.

Una clave importante es el famoso "yo si quiero lo dejo". Esta expresión es engañosa. Las sustancias adictivas como la marihuana no avisan y el organismo de la persona cae en dependencia silenciosamente. El "si quiero lo dejo" es una forma que tiene la persona de creer que tiene las cosas controladas.

Una persona que no depende de la sustancia no diría "si quiero lo dejo", más bien diría que no es sistemático, que su uso no tiene orden, pudiendo pasar periodos de tiempo muy largos sin consumir, y que no siente ganas.

Riesgo de esquizofrenia

Así como el uso abusivo de tabaco puede causar cáncer, entre otros males, el uso abusivo de marihuana puede causar esquizofrenia.

La esquizofrenia es una de las psicopatologías más graves que existen, es incapacitante, en sus formas más graves es peligrosa, pues puede llamar a hacer daño a otros o a sí mismo, saca a la persona de la realidad a través de alucinaciones o ideas irreales que causan ansiedad y muchas veces requiere internamiento, algunas veces permanente.

Por poner un ejemplo: muchos de los llamados "locos de la calle", esas personas que andan con ropa rota o desnudos y sucios (no indigentes, sino personas con las que no se puede hablar normalmente), son precisamente personas con esquizofrenia, con la particularidad de que están abandonados a su suerte.

Psicosis transitoria

La marihuana puede causar psicosis transitoria, dice el artículo. Esto es interesante. La esquizofrenia es una enfermedad psicótica permanente. Sin embargo, basta un uso de la sustancia para poder caer en un cuadro transitorio de psicosis, es decir, la persona, por decirlo en términos simples, se vuelve loca por un corto periodo de tiempo. Por ejemplo, el usuario podría empezar a ver algo horrible en el sitio donde está y experimentar un terror muy grande, siendo en realidad que no hay nada en el lugar que justifique la alarma.



Conclusión

Es importante medir el uso de la marihuana, evitar caer en adicción. Hay quienes ingenuamente creen que la adicción a la marihuana no es peligrosa. Toda adicción es peligrosa y ahora se sabe que la marihuana, usada de forma adictiva, puede causar trastornos graves e incapacitantes. Hay que tener cuidado.

Link del artículo que difunde la investigación:

Investigación revela por qué la marihuana puede causar esquizofrenia

15 abr. 2015

Papás con hijas: la importancia de tratar bien a la mamá


Encontramos un artículo en el que se da 23 consejos a los padres que tienen hijas. Uno de ellos es este:

"Siempre trata bien a su madre frente a ella. Así buscará un hombre que la trate igual".

Es un excelente consejo y tiene muchísima razón. ¿Por qué?

Los papás son el primer modelo de una relación de pareja


Para cualquier persona que es criada por padre y madre o figura paterna - figura materna, ésta es la primera pareja sexual a la que identifican, la primera que experimentan y de la primera que aprenden, de tal forma que es muy común que una de las cosas que se pasan de generación en generación es el trato a la pareja.

Si tú eres papá de una niña y tratas mal a su mamá enfrente de ella, le estás enseñando que una mujer puede ser maltratada por su pareja, que ésta puede tolerarlo y que así es una relación de pareja, ya que cuando es muy pequeña, es la única que conoce, fijándosele así el mensaje de que así es una relación amorosa.

A menos que tú desees que tu hija escoja en el futuro a un hombre que la maltrate, sería bueno que te impongas a ti mismo la ley de nunca, jamás, tratar mal a la mamá delante de tu niña. Así, efectivamente, como dice el artículo que hemos citado, ella buscará en el futuro un hombre que la trate bien, pues tú, con tus acciones le has enseñado eso.

Optimizando el funcionamiento de este consejo

En realidad la norma que te estás imponiendo no está tan completa como parece. La norma perfecta sería: "nunca tratar mal a la madre de mis hijos".

Está bien, tu hija no te verá tratar mal a su madre, pero si en la habitación, a escondidas, en la calle, por teléfono, la tratas mal, tu hija igual percibirá la situación de pareja real. Ustedes mismos, como padres, le darán las pistas: miradas, malas caras, ambiente pesado, falsas sonrisas, hipocresía en el trato. Los niños no son estúpidos y se dan cuenta y aprenden todo esto.

Si tú tratas bien a tu mujer delante de tu hija, pero la tratas mal a sus espaldas, le estás enseñando justamente eso. Así, es muy probable que de aquí a unos años la encuentres enamorándose de un hombre socialmente correcto, pero completamente patán en la intimidad, pudiendo ser tan así, que tú no enterarías nunca, porque los malos tratos serían a escondidas, tal y como tú le enseñaste.

¿Y los hijos?

Y si no tienes niñas, también se te aplican los mismos consejos. ¿Por qué? Por las mismas razones: al tratar mal a tu mujer delante de tus hijos varones, les estás enseñando a ser maltratadores. Ya no les enseñas a ser víctimas, como con las niñas, sino a ser victimarios, igualmente negativo, igualmente indeseable.

Conclusión

La conclusión es bastante obvia: ¿tienes hijos? Trata bien a la mamá, siempre. ¿Tienes problemas al respecto? Busca solucionar los problemas. ¿Sientes que no puedes solucionarlos solo en el corto plazo? Busca apoyo profesional.



Referencia

Rudolphy, Valentinne. "23 cosas que los padres no siempre hacen por sus hijas, pero deberían". En: UPSOCL. En línea: http://www.upsocl.com

6 abr. 2015

Trabajar en la autoestima de tu hijo

En las tres entradas anteriores hablábamos de un artículo de Norma García Villalva que llamó nuestra atención. Recordemos que daba 6 razones que explicaban el mal comportamiento de los hijos:

1) Porque tú los dejas
2) No hay consecuencias del mal comportamiento
3) Tú les dices a tus hijos que son especiales
4) Tú haces que tus hijos sean la cosa más importante en tu vida
5) Fallamos a la hora de enseñarles la diferencia entre derechos y privilegios
6) Trabajas en la autoestima de tu hijo


Hablemos ahora de la sexta razón:

Trabajas en la autoestima de tu hijo

"La palabra autoestima es una palabra compuesta de auto: uno mismo, y estima: amor, o sea, amarse a uno mismo. Tú no le puedes proporcionar una valoración positiva de él mismo, confundimos el animarlos y apoyarlos con aumentar su autoestima y cambiamos la regla de "si tiene alta autoestima tendrá éxito en todo", pero en realidad es al revés: "si tiene éxito en todo, aumentará su autoestima". Así que si quieres que tenga autoestima alta, enséñale a alcanzar sus éxitos."



¿Cómo afecta esto al comportamiento?

Más o menos en la línea de las razones anteriores: si los papás adulan, celebran, enaltecen a su hijo sin razones, o exagerando sus logros, no están celebrando el éxito de su hijo, están diciendo y haciendo cosas para hacerlo sentir bien, para inflar su autoestima. Esto, nuevamente, hace que los hijos se crean especiales, con derecho a lo que quieran.

Enaltecer sin razón a alguien es adularlo, es pasarle la franela, se quiere hacer creer a la persona que es única y especial sin siquiera haber logrado nada. El niño o adolescente puede llegar a creer entonces que de por sí, sólo por ser él, se merece lo que desee.

Exagerar los triunfos o los logros también es un besamanos. Se endiosa a la persona y así también puede llegar a creer que merece lo que quiera, con el agravante de que encima tiene "razones" para sustentar su soberbia.

Ambas posibilidades pueden llevar a comportamientos egoístas, tiránicos, prepotentes, desconsiderados e incluso antisociales.

Conclusión

- Efectivamente, los padres no pueden suministrar directamente una buena autoestima a su hijo, ni con palabras ni con actos, pues la autoestima por algo tiene el prefijo "auto", viene de la persona misma.

- Una buena forma de ayudar a la formación de un amor propio adecuado es enseñar a los hijos a lograr sus objetivos, sus metas y sus éxitos, y una vez alcanzados, celebrarlo saludablemente, sin endiosarlos. Aquí las palabras o actos para "hacer sentir bien" o para "subir su autoestima" sobran, estorban y son perjudiciales.

21 mar. 2015

La diferencia entre derechos y privilegios


En las dos entradas anteriores hablábamos de un artículo de Norma García Villalva que llamó nuestra atención. Recordemos que daba 6 razones que explicaban el mal comportamiento de los hijos:

1) Porque tú los dejas
2) No hay consecuencias del mal comportamiento
3) Tú les dices a tus hijos que son especiales
4) Tú haces que tus hijos sean la cosa más importante en tu vida
5) Fallamos a la hora de enseñarles la diferencia entre derechos y privilegios
6) Trabajas en la autoestima de tu hijo

Hablemos ahora de la quinta razón:

Fallamos a la hora de enseñarles la diferencia entre derechos y privilegios

"Los hijos tienen entre otros los siguientes derechos: a la vida, a jugar, a la libertad de opinar, a una familia, a la protección contra el trato negligente, a la alimentación, etc. Los privilegios son concesiones ganadas por una acción determinada; a nuestros hijos les compramos cosas, lo más actual en videojuegos, por ejemplo, o ropa o zapatos de marca, o una mascota, e incluso los llevamos al cine o a vacacionar, les compramos celulares, etc, etc. y todo gratis, a cambio de nada, hoy te digo que aunque te sobre el dinero para complacer a tu hijo, tienes que enseñarle a ganárselo; él tiene que saber que las cosas que le gustan cuestan y hay que pagar un precio por ellas, incluso estas cosas te ayudarán en la negociación de actitudes y comportamientos."

Es bien importante la distinción que hace García con respecto a derechos y privilegios. Los hijos tienen derecho a vestimenta, pero la vestimenta costosa y de marca que ellos específicamente piden es un privilegio. Vestimenta, así, a secas, no es lo mismo que vestimenta cara, importada o de marca.

Lo que García está diciendo es que cuando estas dos cosas se confunden empiezan los problemas, ya que el menor cree realmente que los papás están obligados a darle lo que él desea, que sus acciones no tienen consecuencias y que él ES un privilegiado de por sí, por naturaleza, no importa qué haga, con qué intención o con qué finalidad; él tiene de todo y todo lo que desee, basta con pedirlo o, máximo, rogarlo o suplicarlo a sus papás.

Efectivamente, si tu hijo tiene, por ejemplo, 8 años, se comporta como un salvaje en la casa y en el colegio, no responde a tu autoridad, te manipula y se comporta como un tirano, no vas a comprarle una tablet o una play station 4... por favor. Hacer esto es enloquecedor, literalmente, no corresponde, es casi casi como el mundo al revés.

Lo que corresponde es atender la salud mental de este niño o de esta familia y ser coherentes con la disciplina.

Cuidado con llevar esto a niveles negativos

Sin embargo, esta negociación, este "ganarse los privilegios" a los que hace mención García, según nuestro parecer, tiene ciertas consideraciones.

1. Es mejor no hacer explícita la negociación. Es decir, el decir "si te portas bien este fin de semana en casa de tus tíos te compro lo que me has pedido", no nos parece una forma positiva de abordar el tema de los privilegios. ¿Por qué? Porque el niño aprende a "portarse bien" sólo cuando el otro tiene con qué pagarle, cuando lo civilizado es comportarse correctamente por respeto al otro. Los privilegios es mejor que caigan cuando los papás sienten que su hijo se los merece, sin anunciarlo, sin decir por qué, simplemente que caigan mudos. El portarse bien, las buenas notas, el respetar la autoridad de los papás es mejor reforzarlos rápidamente verbal y corporalmente, con cariño, no con cosas materiales.

2. Con respecto a los estudios y más o menos en la línea de lo anterior, si tú le dices a tu hijo que si saca buenas calificaciones le compras la lap top que desea, tu hijo aprenderá que el trabajo es bueno sólo en la medida en que trae una recompensa material ajena al trabajo mismo. Vivir así trae innumerables problemas a lo largo de toda la vida; por ejemplo, problemas vocacionales. A los niños, por naturaleza, les encanta aprender cosas nuevas. Esto es bueno reforzarlo desde temprano, desde que ingresan a inicial, celebrando el aprendizaje de lo nuevo, de las nuevas habilidades adquiridas, no comprándoles cosas. Así el niño disfrutará su proceso de aprendizaje por sí mismo. Los privilegios aquí también es bueno que caigan solos, mudos, sin anuncios, sin negociación previa, cuando sientas que tu hijo se lo merece.

Conclusión

Los derechos de tus hijos son inviolables. Los que corresponden a tu crianza como papá, son tu deber, no hay forma de evadirlos: protección, salud, alimentación, vestido, educación, vivienda, juego, buen trato, etc.

Dar privilegios no es tu obligación. Consideramos que es necesario otorgarlos dosificadamente, con cuidado, de acuerdo a la realidad, a cómo se dan las cosas. De esa forma sabrás que mientras más dispuesto estés a darle a tu hijo cosas que él desea es porque él mejor está. De esa forma los privilegios se convertirán en un aliado y no en un enemigo.